
Al iniciar un proyecto de construcción, es importante considerar factores como el diseño, el presupuesto y los materiales. Sin embargo, hay un aspecto que muchas veces pasa desapercibido: la temporada en la que se construye.
Aunque es posible realizar una obra durante cualquier época del año, construir en una temporada con menor presencia de lluvias ofrece beneficios que pueden mejorar la calidad del proyecto, reducir retrasos y facilitar el desarrollo de los trabajos. Desde la colocación de una losa hasta la aplicación de un impermeabilizante, las condiciones climáticas influyen directamente en los resultados.
1. Menos interrupciones en la obra:
Las lluvias pueden obligar a suspender actividades por seguridad o para proteger los materiales y los trabajos recién realizados. Estas pausas pueden retrasar el cronograma y aumentar los costos del proyecto.
En una temporada seca, las labores de construcción suelen realizarse de forma más continua, permitiendo aprovechar mejor el tiempo y cumplir con los plazos establecidos.
2. Mejores condiciones para el colado de la losa:
El concreto necesita un proceso de fraguado adecuado para desarrollar su resistencia. Si ocurren lluvias intensas poco después del colado, la superficie puede verse afectada y será necesario realizar reparaciones o trabajos adicionales.
Construir cuando las condiciones climáticas son favorables permite tener un mayor control sobre esta etapa y obtener mejores resultados.
3. Aplicación más eficiente del impermeabilizante:
La impermeabilización es fundamental para proteger una construcción contra filtraciones y humedad.
Para que un impermeabilizante funcione correctamente, debe aplicarse sobre una superficie limpia y seca. Durante una temporada sin lluvias es más sencillo cumplir con estas condiciones, favoreciendo una mejor adherencia y un mayor desempeño del producto.
Además, impermeabilizar antes del inicio de la temporada de lluvias ayuda a proteger la losa desde el primer momento.

4. Mayor seguridad durante la construcción:
Las superficies mojadas incrementan el riesgo de accidentes para el personal que trabaja en la obra.
Cuando el clima es seco, el traslado de materiales, el uso de herramientas y la ejecución de las diferentes actividades pueden realizarse con mayor seguridad y comodidad.
Esto contribuye a mantener un ambiente de trabajo más eficiente y organizado.
5. Mejor conservación de los materiales:
Materiales como el cemento y algunos productos para acabados deben mantenerse protegidos de la humedad para conservar sus propiedades.
Aunque siempre es importante almacenarlos correctamente, trabajar durante una temporada seca reduce el riesgo de que sufran daños por exposición al agua y ayuda a disminuir el desperdicio de materiales.
Elegir una buena temporada para construir es importante, pero también lo es utilizar materiales de calidad.
Los sistemas de vigueta y bovedilla ofrecen una solución resistente y eficiente para la construcción de losas. Cuando estos materiales son fabricados bajo altos estándares y se instalan correctamente, contribuyen a obtener estructuras más duraderas y con un mejor desempeño a lo largo del tiempo.
Complementar la construcción con un impermeabilizante adecuado brinda una protección adicional contra la humedad y ayuda a prolongar la vida útil del inmueble.
Si tienes pensado iniciar una obra o remodelación, aprovechar una temporada con menor presencia de lluvias puede ayudarte a desarrollar el proyecto con mayor continuidad y reducir algunos contratiempos ocasionados por el clima.
Solicita tu cotización y comienza tu obra con materiales que respalden cada etapa de tu construcción.



